No pets.
Para historias tristes, las que han vivido mis mascotas. En este momento no tengo ni una sola, he aquí la razón. A continuación un recuento de las tragedias de mis animales: Perico sin nombre. Ni siquiera le pusimos nombre, porque solo duró un día en nuestra casa. Lo acabamos de adquirir, pero no contábamos con la experiencia de cuidar aves. La primera noche (y única) que pasó en casa, lo olvidamos afuera, como hacía demasiado frío, la calefacción de sus plumas no funcionó, así que en la mañana siguiente amaneció sin vida y tieso. Peces. Teníamos 3 peces en casa, uno mío, y los otros dos de mis hermanos. Un día mientras yo estaba en la escuela, fumigaron mi casa, a nadie jamás se le ocurrió sacar a los peces. Cuando llegué a mi casa, me disponía a alimentarlos pero para mi sorpresa, estaban los tres flotando en la superficie de la pecera. Mis conejitos. De las veces que más he sufrido en la vida fue con mis conejos. Mi papá, mi hermano y yo l...
